Después de una larga discusión, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) autorizó a Morena una modificación a sus estatutos realizada el pasado 3 de mayo, que le permite afiliar a nuevos militantes de manera digital, con una firma electrónica, en un sistema que le permitiría dar por válidas las millones de afiliaciones realizadas en los meses recientes bajo la conducción de Luisa María Alcalde Luján y Andrés Manuel López Beltrán, los dos exlíderes del partido en el poder.
Tras un debate en torno a los requisitos que Morena debería aplicar para asegurarse de la validez de las afiliaciones, los consejeros del INE coincidieron en que la institución seguirá teniendo la facultad de verificar el padrón de Morena según sus criterios, aunque se dividieron sobre la necesidad de imponer al partido unos “requisitos mínimos” para ser considerado válido por el INE, una propuesta que finalmente fue rechazada, con el voto mayoritario en contra, incluyendo el de la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala.
“Si las afiliaciones pasadas o futuras del partido político llenan las condiciones de certeza, eso no es algo que el partido político pueda definir”, planteó el consejero Uuc-kib Espadas, quien advirtió momentos más tarde que “este instituto no puede abrir la puerta para que un estatuto partidista reduzca las garantías al respeto de la ley, que se han venido construyendo a lo largo de los años”.
Aunque Morena se comprometió a definir sus criterios en los próximos seis meses, la consejera Carla Humphrey observó que este plazo “es muy amplio” y atraviesa el inicio del proceso electoral que culminará el próximo año, por lo que “el partido tendrá en los hechos más tiempo para hacer los cambios, ya que durante el proceso electoral no se pueden realizar adecuaciones a las normas estatutarias”.
Entre los puntos álgidos del debate destacó el artículo cuarto transitorio de la reforma, el cual establece que “las afiliaciones realizadas mediante medios electrónicos con anterioridad a la entrada en vigor de la presente reforma serán válidas siempre que permitan acreditar la identidad de la persona afiliada y su manifestación de voluntad para incorporarse al partido”.
Este punto cobra relevancia, dado que Morena terminó hace poco su “histórica” campaña de afiliación, llamada “somos millones”, al final de la cual presumió un padrón de 12 millones de militantes. Sin embargo, la validez de estas afiliaciones ha despertado dudas, pues el INE consideró recientemente que Morena no contaba con la información suficiente para acreditar 93 mil de estas afiliaciones, mismas que el partido buscó retirar a la organización civil Personas Sumando en 2025, que busca constituirse como partido político nacional.
Según el consejero Martin Faz, Morena realizó su cambio de estatutos después de que “tuviera conocimiento de que un número importante de afiliaciones electrónicas no podían ser contabilizadas a su favor debido a que presentó, en su mayoría, archivos digitales sin acompañar la cédula original que contuviera los elementos necesarios para corroborar la voluntad ciudadana”.

