Funcionarios del gobierno estadunidense propusieron suspender para los inmigrantes indocumentados el hábeas corpus, un principio constitucional que protege a las personas contra la detención ilegal, de acuerdo con memorandos secretos de 2025 revelados por The New York Times esta semana.
La idea, concebida por el asesor presidencial Stephen Miller con el fin de acelerar las deportaciones masivas y apoyada por el propio presidente estadunidense, Donald Trump, provocó una alarmante reacción entre algunos altos funcionarios de Washington.
El hábeas corpus, consagrado en el primer artículo de la Constitución de Estados Unidos, contribuye a garantizar que las personas no sean detenidas sin fundamentos legales válidos, al obligar al gobierno a justificar ante un juez el encarcelamiento.
Si alguien cree que una persona está siendo detenida ilegalmente puede solicitar a un juez que emita un auto de hábeas corpus –básicamente una orden judicial– exigiendo que la parte que la detiene la presente ante el tribunal y demuestre que tiene autoridad para hacerlo.
Si el juez determina que no la tiene, la persona detenida debe ser puesta en libertad.
Amanda Tyler, profesora de derecho constitucional en la Universidad de California, Berkeley, calificó el hábeas corpus de “uno de los aspectos más fundamentales de la justicia estadunidense y de la constitución”, que faculta a los tribunales a proteger la libertad individual”.
Oposición dentro del gobierno de Trump
Entre los documentos citados por The New York Times hay un memorando secreto enviado por Will Scharf, abogado ultraconservador, que se desempeñó como secretario de la Casa Blanca, a la jefa de gabinete, Susie Wiles, el 29 de abril de 2025.
Scharf advirtió en su mensaje sobre la gravedad de la propuesta.
“Incluso cuando el Congreso ha suspendido explícitamente el derecho de hábeas corpus, la Corte Suprema ha sostenido que se debe proporcionar a los acusados algún proceso alternativo, con garantías procesales similares a las de esa acción jurídica”, escribió Scharf, explicando que este recurso legal impide que “los agentes gubernamentales detengan, encarcelen o ejecuten a individuos de manera arbitraria”.
La propuesta de eliminar el hábeas corpus para los inmigrantes indocumentados provino de una de las personas que más influencia ha tenido en la campaña de Trump, el subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, artífice de las tácticas más agresivas de la administración contra los extranjeros.
El presidente planteó la idea en relación con el caso de Kilmar Ábrego García, el salvadoreño que impugnó su deportación ante los tribunales y que la Casa Blanca reconoció posteriormente que se llevó a cabo por error.
“Hay una manera que han utilizado tres presidentes muy respetados”, habría dicho el mandatario en una reunión de gabinete, aunque luego desestimó utilizar esta estrategia en el caso del salvadoreño.
La suspensión del hábeas corpus sólo se ha producido en contadas ocasiones en la historia de Estados Unidos, y siempre en las circunstancias más extremas de guerra o invasión, apuntó el medio.

