El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avisó en términos enérgicos a los negociadores iraníes en Suiza que no tendrá ningún problema en aniquilar su país si las conversaciones no fructifican o Teherán decide mantener el cierre sobre el estrecho de Ormuz que declaró ayer en represalia por la ofensiva israelí en Líbano.
«Les dije que como cerraran el estrecho se quedarán sin país. Ni siquiera podrán regresar a su puto país», aseguró el presidente estadounidense a la cadena Fox News en un momento crucial como es el comienzo de la cumbre diplomática de Bürgenstock.
Es más, Trump ha vuelto a insistir en su amenaza de que Estados Unidos podría tomar perfectamente por la fuerza el estrecho de Ormuz e incluso actuar como «recaudador de peajes», como ha hecho Irán durante el conflicto.
El presidente aseguró que podría convertirse incluso en el «ángel de la guarda del estrecho y quedarse con el 20% del petróleo». «Podriamos tomar el control del estrecho si es necesario. Podría arrasar el país si quisiera. Y si no llegan a un acuerdo, nosotros cobraremos los peajes», avisó.
Trump, por último, ha echado la culpa a Irán del nuevo repunte de la violencia en Líbano, un factor que podría hacer descarrilar las negociaciones. El presidente de EEUU se ha apartado de sus críticas a Israel de los últimos días y señalado directamente a Teherán y su relación estratégica con las milciias chiíes de Hezbolá.
«Irán debe detener inmediatamente a sus bien pagados representantes en Líbano para que dejen de causar problemas. Si no lo hacen, golpearemos a Irán muy fuerte otra vez, tal como lo hicimos la semana pasada, pero con más fuerza», avisó el presidente estadounidense.

