Por Víctor Barrera
A tan solo 17 días de que termine el Mundial de Fútbol 2026, y que se pensó podría aportar para mostrar un crecimiento económico no ha sido de esa forma.
Será el próximo 9 de julio cuando se culmine el mundial 2026 y México regrese a la realidad. Y al menos en el sector privado esta realidad es que nuestra economía no alcanzara el crecimiento esperado, sino se seguirá acotando y se espera que este apenas sea de 0.5 por ciento es decir muy distante del 1.5 por ciento establecido como piso por la SHCP.
Sin embargo, existe un halo de optimismo en el mismo sector que ubica el crecimiento de nuestro país, para este año en 1.1 por ciento, pero este sigue siendo insuficiente para las necesidades del país que se basan principalmente en la creación de empleos formales que inyecten recursos a las arcas nacionales.
Sin embargo, la debilidad de la inversión privada en México sigue mostrándose y la inversión pública se sigue acotando ante los compromisos que debe cumplir el gobierno federal.
Esto hace que la productividad del país siga estancada, el consumo siga perdiendo dinamismo y la confianza en nuestro país siga deteriorándose derivado un débil Estado de Derecho y una inseguridad que también se incrementa.
Estos dos últimos factores, de acuerdo al sector privado son los principales factores que inhiben la inversión aumentando aún más el deterioro de esta y por supuesto resta puntos en el crecimiento económico.
A esto se suman también factores externos como lo es la ratificación del T-MEC en términos favorables para México y por supuesto los conflictos bélicos en el mundo que incrementan el costo de los insumos que lamentablemente se reflejan en el costo del os productos finales.
Cabe resaltar que el Plan México, que en el papel se observó como muy positivo, poco ha servido, porque no entra al país la inversión suficiente para establecer que este Plan pueda ser el reactivo de nuestra economía.
El último punto y que también se muestra con signos hacia la baja es el consumo interno que aun cuando cada dos meses se observa un incremento, por la dispersión de recursos que se hace a través del gobierno federal a grupos de la población su durabilidad es mínima y poco incide en el fortalecimiento de la economía nacional.
El consumo interno es el factor fundamental para mantener una tendencia de crecimiento económico, pero al verse este debilitado, el resultado es un nivel bajo de crecimiento económico y por ello es que las expectativas del sector privado para México se ubican en este momento entre 0.5 por ciento y 1.1 por ciento para este 2026.

