En este año en México de 11mil 746 reportes de desapariciones de personas se han localizado 6 mil 544 con vida

En lo que va del año, se han registrado 11 mil 746 reportes de personas desaparecidas y no localizadas en el país, de las cuales 6 mil 978 han sido encontradas y 4 mil 768 siguen en calidad de ausentes, según el Registro Nacional de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB). Del total de localizados, 6 mil 544 fueron con vida y 434 fallecidos.

De acuerdo con las estadísticas públicas, de los 4 mil 768 reportes de quienes continúan desaparecidas, principalmente son de la Ciudad de México (541), Michoacán (379), Sinaloa (351), Nuevo León (341), Baja California (340), Sonora (289), Guanajuato (262), Chiapas (225), Jalisco (220) y Veracruz (206).

En cuanto al sexo y edad de las víctimas, 74.16 por ciento son hombres, sobre todo, oscilan entre 15 y 35 años; y 25.82 por ciento, mujeres, cuyo rango es de 10 a 20 años. En 0.02 por ciento no se tiene determinado el sexo.

Según el registro nacional, de los 4 mil 768 casos, 662 se reportaron en enero; 738, en febrero; 879, en marzo; 838, en abril; 951, en mayo y 700 en lo que va de junio.

Entre las personas desaparecidas 29 son de nacionalidad estadunidense, 11 colombianas, ocho venezolanas, siete hondureñas, siete guatemalteca; canadienses, cubanas, haitianas y nicaragüenses, hay tres de cada país. También, un marroquí, un salvadoreño y un beliceño. Desde el 31 de diciembre de 1952 y hasta ayer, el registro nacional sumaba 135 mil 271 reportes de desaparecidos. Estas estadísticas se conforman, recaban e integran por las autoridades de la Federación y de los estados.

Uno de los casos que forman parte de estos números es el de Brian Adriel Caballero Rosales, desaparecido en septiembre de 2025 en la colonia Infonavit Norte, en Cuautitlán Izcalli, estado de México.

Su búsqueda ha estado a cargo de su hijo Alexander, de apenas 23 años de edad. En entrevista, compartió que al ser el mayor de sus hermanos se vio en la necesidad de dejar sus estudios para trabajar y salir a las calles a tratar de encontrar una pista de su padre.

“A veces el sistema te abandona y no tienes otra opción más que hacerlo por tus propios medios”, lamentó. Expuso que aunque existe una carpeta de investigación por este caso, “ha habido bastantes negligencias. Solicité videos de grabación de C4, pero me dijeron que se traspapelaron y que mis cámaras se perdieron y la sábana de llamadas la tuvieron hasta cuatro meses después”.

Por ello, pidió a las autoridades que avancen en las investigaciones, porque vivir así “es muy triste, es un proceso horrible y cansado”.