Por Víctor Barrera
El pasado 25 de junio, fecha límite que tenía el INE para manifestar a que agrupaciones políticas les daba el registro de partido político se les otorgó a dos. Construyendo Sociedades de Paz (PAZ) y Somos México. Estos nuevos partidos ahora formarán parte del espectro político del país en los comicios del 2027.
Esto por supuesto que abre la pluralidad y permite que la ciudadanía pueda elegir entre más opciones. Sin embargo, para muchos estas dos opciones tienen su vida limitada, porque una cosa es obtener 300 mil afiliaciones para obtener el registro y la otra es obtener por lo menos 2 millones de votos en los comicios para mantener el registro nacional.
Recordemos que en diferentes entidades de las 17 donde se disputa la gobernatura, existen partidos políticos locales que también obtiene votos y esto debilita aún más a los de reciente aprobación.
Pero la pluralidad fortalece la democracia, siempre y cuando esta sea real y no solo se constituya con partidos que únicamente pretenden pasar el umbral de 3 por ciento para mantener las prerrogativas que el estado ofrece.
Así, muchos partidos locales buscarán la alianza con el partido mayoritario o los de oposición existente para mantener su registro. Mientras que los nuevos partidos PAZ y Somos México deberán competir sin esas alianzas lo que será aún más difícil es mantener el registro local y nacional.
A esto se suma la queja creciente de muchos ciudadanos que señalan que la existencia de más partidos políticos impactará en el presupuesto nacional. Algo que no es cierto, porque le presupuesto destinado a los comicios y especialmente a las prerrogativas a las instituciones políticas será el mismo y solamente se tendrá que dividir en porcentajes entre todas las fuerzas políticas autorizadas.
Algunos otros señalan que a apertura de más partidos políticos solo es un engaño utilizado desde décadas atrás para permitir que el partido mayoritario mantenga el poder mientras que los partidos aliancistas puedan mantener su registro. Pero no señalan que la apertura de mayores ofertas políticas pudría servir también para debilitar a los llamados partidos fuertes, incluyendo al que está en el poder.
La pluralidad política siempre será útil para seguir desarrollando la democracia en el país, lo que no es útil es ver como partidos políticos siempre buscan alianzas para sobrevivir económicamente. A estos últimos deberemos castigarlos no otorgándoles el voto para que desaparezcan del espectro político nacional.

