Las autoridades estatales anunciaron este viernes la salida temporal del director del penal El Castillo, en Mazatlán, Sinaloa, donde se registraron dos incidentes violentos seguidos en los que murieron 11 reclusos y un niño de un año que estaba de visita.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Sinhué Téllez López, dijo que Enrique Mora García fue separado temporalmente de su cargo.
Téllez indicó que la medida se tomó para permitir el desarrollo de las investigaciones sobre los hechos violentos ocurridos en el centro penitenciario, que tiene una población de mil 800 internos.
El anuncio de la salida del director se dio un día después de que se difundió en redes sociales un video en el que se ve a varios hombres heridos en el suelo y en camillas, presuntamente reclusos de la cárcel mazatleca, mientras son custodiados por funcionarios policiales y militares fuertemente armados. Las autoridades estatales no confirmaron la veracidad del video.
El pasado 8 de octubre se registró un enfrentamiento armado dentro del penal de El Castillo durante la hora de la visita de los familiares de los internos. En el incidente murieron nueve presos y un niño de un año que estaba de visita en el lugar, y otros 16 reclusos resultaron heridos.
Al día siguiente de ese evento ocurrió otro ataque armado en la misma cárcel que dejó dos presos muertos.
Téllez López informó que durante una revisión en el penal se encontraron en dos pistolas. Agregó que la autoridad judicial se encargaría de determinar cómo ingresaron las armas y si algún funcionario del penal estaba involucrado.
Cuatro días después de esos hechos, Claudia Sheinbaum infromó que su gobiero construirá nuevos penales en seis estados, entre ellos Sinaloa, para hacer frente al hacinamiento que se ha agravado en los últimos años con la detención de 70 mil personas.
“No podemos permitir la sobrepoblación”, afirmó Sheinbaum en la mañanera, al reconocer que los 70 mil nuevos detenidos, que fueron apresados durante los primeros dos años de su sexenio, han complicado los problemas de violencia y hacinamiento en las 278 cárceles mexicanas. Para febrero pasado México tenía una población penal de 261 mil 388 personas
De acuerdo con el diagnóstico nacional de supervisión penitencia 2025 de la Comsión Nacional de los Derechos Humanos, que se difundió el mes pasado, hay sobrepoblación en 129 prisiones y hacinamiento en otras 124. La investigación encontró que la población penitenciaria creció 39.15% mientras que la infraestructura carcelaria sólo aumentó 5.89%.
El hacinamiento, generado en parte por el mecanismo de prisión preventiva —que mantiene encerrados a miles de presos sin sentencia—, sumado al escaso personal de custodia, ha favorecido la corrupción y la violencia al interior de los centros penitenciarios, según analistas.

