El futbol no sabe de lógicas y el Atlas lo demostró esta noche en el Coloso de Santa Úrsula. En un partido que parecía destinado al empate tras la resistencia heroica de los Zorros, apareció la jerarquía de Alfonso González para llevarse los tres puntos y dejar al América herido de muerte en la última jornada.
El drama comenzó temprano. Al minuto 26, después de una revisión en el VAR que otorgó un penal a las Águilas, Camilo Vargas se agigantó bajo los tres palos y atajó el disparo, manteniendo un 0-0 que el Atlas defendió con uñas y dientes durante casi todo el encuentro.
Cuando el reloj agonizaba y parecía que los puntos se repartirían, el destino tenía preparado un cierre épico. Al minuto 90+4, en la última jugada del partido, Poncho González se encontró con el balón y, con la frialdad que lo caracteriza, mandó el esférico al fondo de las redes.
Un gol agónico que no solo significa una victoria por el orgullo, sino que sacude por completo la tabla general y manda al América a esperar resultados ajenos para conocer su destino final.

