“Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos, somos libres”, es el mensaje que envió Claudia Sheinbaum al gobierno de Estados Unidos.
Este discurso se dio tras varios días de declaraciones de la administración de Sheinbaum Pardo contra el vecino del norte, primero por la participación de agentes de ese país en un operativo en Chihuahua -aunque el discurso se enfocó en contra el gobierno de Maru Campos- pero que se radicalizaron con la petición de Estados Unidos de la detención del hoy gobernador con licencia, Rubén Rocha, por presuntos nexos con el narcotráfico.
La conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla se convirtió en otra serie de dedicatorias al gobierno de Estados Unidos. La jefa del Ejecutivo Mexicano agrupó su mensaje de reacción en dos partes: uno contra la que considera oposición en México y otro contra la administración de Donald Trump:
“A nuestros vecinos, a Estados Unidos le decimos: Recordemos el gran momento de relación entre Juárez y Lincoln, el reconocimiento de la República y el apoyo a Juárez de las acciones más loables de nuestra histórica relación”.
Agregó: “Pero también a cualquier gobierno extranjero, somos claros y contundentes: La historia de México nos dice que el pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional. Las y los mexicanos aprendimos bien la lección que nos dieron los liberales, los chinacos, los juaristas, los zacapoaxtlas que resistieron la invasión de 1862”.
SgHenbaum Pardo dijo: “Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos, somos libres como los indígenas que partieron a las montañas durante la conquista para conservar su derecho a organizarse como ellos decidieran. Somos un pueblo que ama su libertad, su independencia, su soberanía y estamos dispuestos siempre a defenderla”.
El país, dijo, vive tiempos extraordinarios, “no olvidemos nunca que el camino siempre está marcado por la honestidad, por el amor al pueblo y por el amor a la patria, a la independencia, a la libertad y a la soberanía”.
Consideró también que “cada embate, cada herida ha fortalecido el espíritu de este pueblo de México decidido a ser siempre libre, nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México. Mexicanas y mexicanos recordemos siempre como nos enseñó Vicente Guerrero que la patria es primero”.
A quienes la presidenta observa como opositores, los compara con los conservadores del siglo XIX porque buscaron la intervención extranjera en México.
“A los que hoy se vanaglorian y defienden la injerencia, a los que aplauden a las televisoras extranjeras cuando hablan mal de México, a ellos les decimos con verdad y justicia que quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país están destinados a la derrota (…) A quienes piensan que la presidenta se arrodilla están destinados a la derrota”.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, inició su discurso hablando de nacionalismo y de “la importancia de este hecho de armas que representa el símbolo máximo de defensa de nuestra soberanía nacional y la capacidad de resistencia del pueblo de México ante potencias extranjeras”.
Mientras que el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, señalado por falta de transparencia, abucheos en sus eventos públicos en protesta contra sus obras, así como señalamientos por la falta de libertad de expresión en el estado que gobierna también se quejó de que:
“Hay quienes celebran presiones extranjeras, quienes piden castigos externos, quienes quisieran que decisiones que corresponden al pueblo y a las instituciones mexicanas se tomen en otras naciones, se equivocan (…) Una nación libre con instituciones propias, con poderes legítimos, con destino que solo le corresponde a las y los mexicanos”.

