Denuncian destrucción ambiental en la meseta de Copoya por extracción de material pétreo

Habitantes del ejido Copoya, en Chiapas, denunciaron que empresas extractoras de material pétreo están destruyendo la meseta de Copoya y el cerro Mactumatzá mediante actividades de explotación que, aseguran, generan graves daños ambientales y afectan directamente a las familias de la zona.

De acuerdo con Eduardo Cansino Alcázar, uno de los afectados, actualmente operan alrededor de diez extractoras de cal y caliche en el área, pese a que anteriormente sólo funcionaba una empresa desde hace aproximadamente 12 años.

Los pobladores señalaron que el nivel de contaminación generado por la extracción es elevado debido al polvo constante y al uso de explosivos.

Según las denuncias, las compañías utilizan dinamita para desprender el material pétreo, provocando vibraciones que han ocasionado fracturas en paredes y estructuras de viviendas cercanas.

“Muchos vecinos sufren fracturas en las paredes de sus viviendas”, afirmó Eduardo Cansino Alcázar.

Los afectados aseguraron que, aunque existe un amparo federal relacionado con las actividades extractivas en la zona, los trabajos continúan sin suspensión.

Los pobladores exigen la intervención de las autoridades ambientales federales para frenar la explotación del cerro Mactumatzá y la meseta de Copoya, al considerar que el daño ecológico podría ser irreversible.

La meseta de Copoya y el cerro Mactumatzá forman parte de una zona natural importante para el equilibrio ecológico del municipio, por lo que vecinos alertaron sobre el impacto que la extracción desmedida podría generar en flora, fauna y calidad de vida.

Además, advirtieron que el crecimiento de estas actividades incrementa el riesgo para las comunidades cercanas debido al uso de explosivos y la circulación constante de maquinaria pesada.