Por Víctor Barrera
La historia en materia electoral se repite y ninguna autoridad hace absolutamente nada pada evitarlo, sino al contrario buscan justificarse buscando cualquier resquicio dentro de las leyes establecidas.
Romper las reglas electorales ya se está volviendo algo cotidiano, pero esto podría llevar a generar más problemas.
Pero el problema mayor es que el partido del gobierno es precisamente quien rompe las reglas y se le permite porque el INE y el TEPJF no busca la manera de detener estos actos
López Obrador lo hizo cuando destapo anticipadamente a sus corcholatas y les creo una nueva forma de realizar campañas políticas sin ser llamadas así, Ahora se hace los mismo y no se sanciona estas acciones.
Esto hace que otros partidos políticos empiecen, nuevamente a busca la forma de adelantar las campañas bajo otros nombres para evitar quedar fuera de la contienda.
El INE, de aquellos años busco la manera de evitarlo, preso fue enfrentarse al tabasqueño, que rápidamente lo descalifico desde su pulpito de cada mañana y permitió que esto sirviera como un factor más para descalificar al arbitro electoral.
Y aun cuando ya se perfilaba quine sería la candidata de López Obrador, el mostrar a sus “corcholatas” más tiempo en los medios permitió que se fueran borrando los aspirantes de la oposición y la entrada de esta oposición a realizar el mismo método, violentando la ley, lo que permitió que nadie acusará a otros por lo mismo que ellos cometían.
El uso de recursos no fue el obstáculo para continuar con las campañas no campañas, pero tampoco para que las autoridades electorales pidieran que estos candidatos aclararan de dónde salían esos recursos.
Esto llevo a la contienda interna de las corcholatas a darse hasta con la cubeta, saliendo a flote que algunos recursos provenían del propio gobierno y de otros grupos de interés, Sin embargo, el INE y el TEPJF prefirieron bajar la cabeza.
En estos días vemos la continuidad de esa forma de violentar las leyes, que ya no importan, porque el partido en el poder solo busca ganar las elecciones de cualquier forma y aún más cuando recientemente fue apaleado en Coahuila por PRI quien se llevó el carro completo en los comicios estatales.
Ahora y después de cambios al interior de las instituciones electorales en su conformación, estas solo siguen viendo desde la barrera la embestida de Morena a la Ley. Evitan hablar de ello, porque la mayoría de quienes componen los órganos principales de estas instituciones tiene alguna relación con el partido en el gobierno.
El problema será entonces cuando la oposición también entre al juego para adelantar los tiempos, aunque no tenga la fuerza con la cual Morena se maneja, pero no podrá sancionar a ninguna de las partes.
Las autoridades solo quedan como simple espectadores y esto será un factor al momento de calificar los comicios del 2027, donde las quejas serán varias y las resoluciones no tendrán carácter legal porque se permitió el problema desde un principio.
Morena no quiere perder su mayoría en la cámara de diputados federal, porque podrían revertir algunas de sus decisiones, que han permitido construir el soporte para hacer que Morena quede al frente del poder por décadas.
Morena reconoce que sus resultados no son positivos y que el electorado podría cobrarles el deterioro que viven cada día. Es por eso que repiten la historia, pero ahora con autoridades que están más cercanas a Morena que a la democracia
Lamentable esto nos lleva aún más a seguir sepultando la incipiente democracia que vivimos durante los primeros años de este siglo que permitió que Morena llegara al poder. Pero ahora se hace hasta lo imposible para destruir esa democracia a través de construir muros que impidan su avance.

