Sorpresiva la decisión del Banco de México

Por Víctor Barrera

Probablemente la decisión que se tomó al interior de la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) fue de sorpresiva, porque ante el contexto difícil que se vive a nivel mundial e interno todos esperábamos un incremento en su tasa de interés.

México es un país que se encuentra clasificado entre los emergentes, es decir, su desarrollo económico no se ha expandido como debe, por ello es necesario que la cautela se mantenga ante el panorama actual.

Los integrantes de la Junta de Gobierno, en su mayoría aprobaron reducir en un cuarto de punto porcentual la tasa para colocarla en 6.25 por ciento. Y es posible que su decisión sea más política que económica.

Porque el argumento con el que se propicio la reducción va en el sentido de que el nivel de la inflación en el país es aun manejable. Cuando este se encuentra en 3.62 por ciento, mientras que la subyacente esta en 3.78 por ciento. Y aunque la inflación no esta fuera de control si esta aun lejos de la meta que estableció la Secretaria de Hacienda para este año en un nivel de 2.3 por ciento.

La lógico, repito, es que hubiera un incremento, medida que podría protegernos ante la tendencia al alza que mantiene Reserva Federal de Estados Unidos en su tasa y que podríamos observar con un incremento de un cuarto de punto o quizás hasta medio punto porcentual para ubicarla entre 4 o 4.25 por ciento.

De pasar esto la diferencia entre las de tasas de Estados Unidos y México se acortaría. Algo que podría ser un factor adverso para los intereses económicos de nuestro país que necesita obtener mayores inversiones para, combinado con el gasto público, se logre hacer crecer la infraestructura y establecer condiciones más propicias para que los inversionistas puedan establecerse en varias zonas del país.

Ofrecer una diferencia de solo 2 por ciento entre las tasas de interés con Estados Unidos, no será muy atractivo para los inversionistas y si a esto sumamos los problemas persistentes en el país como es el nivel alto de inseguridad y un Estado de Derecho debilitado, los inversionistas preferirán a un país con mayores oportunidades de crecimiento.

Entendemos la necesidad de mantener una narrativa de optimismo, pero basarse en ella para tomar decisiones sin observar otros factores puede ser negativa en el corto y mediano plazo.

Es probable que vemos en los próximos días que el peso sea el más afectado y nuevamente veamos un tipo de cambio ubicado entre las 18.85 y 19 pesos por dólar, que será una presión inflacionaria.